En busca de una religión personal – Thomas Moore

Una religión con alma

Cuando uno es religioso en un sentido profundo, siente lo sagrado en las cosas, un tenue y misterioso pulso.

En el mundo y en ti mismo vislumbras lo numinoso, un atisbo de algo que es más que humano. Cuando desarrollamos nuestra propia religión, conviene cultivar un ojo capaz de observar lo numinoso, una luz sagrada en las cosas o un aura que las rodea, la sensación de que hay más en el mundo de lo que vemos a simple vista.

La espiritualidad puede ser abstracta y en gran medida interior, pero tradicionalmente la palabra «religión» comporta algún tipo de acción, a menudo simbólica o ética, por lo que yo prefiero la palabra «religión» a «espiritualidad».

Cuando comprendes que algo es sagrado, pongamos un río o un lago especial, o incluso una vieja granja, deseas protegerlos de la destrucción. Las percepciones religiosas profundas conducen a respuestas específicas. Tomemos, por ejemplo, los trágicos asesinatos en masa que conmocionan a la gente y la inducen a llevar a cabo acciones religiosas espontáneas. Depositan velas, ramos de flores o ángeles hechos a mano en el lugar donde ha ocurrido el acto violento. También vemos cruces y flores en una carretera donde se ha producido un fatídico accidente. Son respuestas religiosas personales a un acto misterioso y trágico que no podemos abordar de modo racional. Estos rituales surgen de la inspiración directa de personas que tratan de afrontar algo que no alcanzan a comprender. Contribuyen a restituir el espíritu original del lugar y convertirlo en sagrado, y a menudo restituyen el alma de una comunidad

Tú puedes crear tu propia religión profundizando en tu tradición, asimilando sus enseñanzas más sutiles, no interpretándolas de forma demasiado literal, y sintiéndote libre para llevarla en las direcciones que tengan sentido para ti. Lo importante es no mostrarse pasivo, sino abordarlo de forma activa. Puede ser un recurso enriquecedor y un buen punto de partida.

Cuando decidas crear tu propia religión, desearás estudiar las tradiciones de las religiones formales con un fervor que jamás habías experimentado. Descubrirás lo valiosas que son y la belleza y sabiduría que contienen su arte, sus textos y sus historias, sus rituales y sus imágenes sagradas. Desearás aprender de los sutras budistas, de las enseñanzas de los Evangelios, de los poetas sufíes y de los dichos de Lao Tzu y de Chiang Tzu. Te asombrará la maravillosa precisión de la Cábala y la fina sensibilidad espiritual del Corán, porque sabes lo que significa buscar una percepción espiritual y expresar tus sentimientos espirituales. Quizá descubras también, al igual que yo, que lo que denominamos arte y literatura seculares completan tu educación espiritual.

Leer es una práctica espiritual Recomiendo leer los textos espirituales clásicos de todo el mundo, en especial los que te atraigan más. Léelos despacio y con atención, meditando en ellos. En muchas religiones formales leer constituye una práctica espiritual. En el primer siglo después de Cristo existía la costumbre de leer en voz alta pasajes del Nuevo Testamento. En el cristianismo hallamos la lectio divina, leer a modo de meditación. En el islam la lectura del Corán es una devota práctica espiritual, rodeada de una etiqueta espiritual muy precisa.

Puedes crear una estantería especial de libros, las fuentes de tu lectura espiritual, libros que consideras sagrados. La mía incluye la Biblia, el Corán, una traducción especial de los Salmos,la autobiografía de Jung y la Odisea de Homero. Tú puedes hacer lo mismo con tu lector electrónico, otorgando a estos libros un lugar especial. Puedes leerlos con asiduidad y de forma reverente.

La práctica cristiana lectio divina comporta cuatro acciones:
leer, meditar, rezar y contemplar.

Después de leer con atención, analizas los pensamientos en tu mente. A continuación entablas un diálogo con lo divino, y por último te abres al mundo que te rodea. Te abres por completo y sinceramente. Mi lectio divina sería algo distinta: lee despacio, medita sobre las palabras, deja que te conduzcan a un lugar profundo, asimila el mensaje o la lección de ese lugar. Penetra en el mundo con tu imaginación ilustrada y preparada por las imágenes de tu lectura meditativa. Si quieres rezar, hazlo después de estos cuatro pasos.

 

Publicado por losnumerosylavida

Los Números y la Vida es una escuela de numerología karmica dirigida por Teresa Gómez, licenciada en bioquímica, astrología, tarot y numerología karmica.

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