“Todas nuestras experiencias de encarnaciones pasadas, así como las acaecidas en esta vida desde que nacimos están presentes en la mente subconsciente.
Aun así la mayoría de la gente no recuerda sus vidas pasadas, ni los primeros años de su vida actual.
Si pudieras evocarlas, tu mente consciente estaría tan sobrecargada que no tendrías paz. Las memorias de vidas pasadas llegan solo en la medida en que desarrolles una memoria muy poderosa. Si se despertaran todas las células cerebrales podrías acordarte de todo.
Los hábitos que cultivaste en vidas pasadas han creado, en su mayor parte, la conformación física, mental y emocional que has traído a esta vida.
El propio hecho de que seas hombre o mujer quedó determinado por las tendencias que elegiste en vidas previas.
Cada vez que le haces un bien a alguien, el recuerdo de esa experiencia se almacena en tu cerebro; de igual modo, cada vez que le haces mal a alguien, la huella de esa acción se retiene en el mismo depósito mental.
Decídete a librarte de las malas tendencias procedentes del pasado así como de aquellas creadas en esta vida.
Ninguna porción de bondad (no importa lo pequeña que sea o en que encarnación la ejercieses) la perderás jamás.
Utiliza esos buenos recuerdos para influir en tus acciones presentes; y también recuérdales a los demás la bondad potencial que poseen“
El amante cósmico
Paramahansa Yogananda